ENTRE LA ROCA Y EL VERDE
Marina Alta – Interior de la provincia de Alicante
Verificado por: Miguel y Silvia, Abril de 2026
Recorrido
400 metros
Nivel de accesibilidad
ALTO
Ritmo
TRANQUILO
Neurodiversidad
LUGAR APACIBLE

Fácil

Moderado

Intenso
El alma de la ruta
«Cuanto más conozco mi tierra, más privilegiado me siento. Los contrastes que ofrece son únicos.»(Miguel Ángel)
¿Listo para descubrirla?
Por qué elegimos esta ruta
Volvimos a la carretera de siempre, la del mar, pero esta vez seguimos por zonas totalmente desconocidas para los dos. En el trayecto pensamos lo mismo a la vez: ¡cuánto verde y cuánto por descubrir en nuestra provincia! Buscábamos contraste, y lo encontramos en dos lugares cargados de historia y tan distintos entre sí como bellos: primero la sombra y la roca de una cueva; después la luz y el verde de un jardín.
Es una ruta para quien quiere escuchar: el río subterráneo que nace en la propia cueva y la cascada de un invernadero que disuelve los pensamientos.
¿Listo para descubrirla?
Informe “Sin sorpresas”
- Cueva: pequeño parking asfaltado en la misma entrada y, justo enfrente, otro de tierra compacta donde se aparca fácilmente.
- Jardín: dos plazas PMR en la entrada, con aparcamiento delante y detrás.
- Área de mejora: En el parking no hay plaza PMR delimitada.
- Cueva: rampa hasta la entrada y pasarela de madera fácil de transitar para PMR, de doble sentido.
- Jardín: firme sencillo. Solo hay una zona muy pequeña con piedras algo más gruesas; se nota al pasar con la silla, pero no supone ningún problema.
- Dentro de la cueva la temperatura es baja.
- Jardín: Nos encontramos con un clima muy agradable. Pero en verano, aunque hay mucha sombra, evitar las horas centrales
- Disponibles en el jardín.
- Cueva: Junto al acceso hay un restaurante qué tiene un baño normal
- Bajo. Paseo muy llano.
El mapa de la ruta
Y para que no os perdáis nada aquí tenéis el mapa de la ruta, donde se reflejan todos los puntos que hemos visitado en la ruta y alguna sugerencia que no hemos podido visitar, aunque ahí no os podemos asegurar que sea totalmente accesible.
La ruta paso a paso
Momento 1
El peso de la montaña
Llegamos a Benidoleig, a la Cueva de las Calaveras. Un lugar fascinante de visitar, cargado de historia y magia por todos sus rincones. Se entra por una rampa y, dentro, una pasarela de madera recorre la cueva entre «techos» altos y «techos» en los que casi te golpeas la cabeza.
Es un lugar virgen, para ver de cerca lo maravillosa que es la naturaleza. En el último tramo se escucha el río subterráneo que nace en la misma cueva, y la atmósfera resulta sobrecogedora.
Miguel Ángel: «Me sorprendió que fuera tan accesible, teniendo en cuenta que estábamos bajo tierra. En cualquier momento podría aparecer un dinosaurio y no te sorprendería.»
Accesibilidad
Pequeño parking asfaltado en la misma entrada y otro de tierra compacta justo enfrente. Rampa hasta la entrada y pasarela de madera fácil de transitar para PMR, de doble sentido.
Hay tramos con el techo muy bajo y otros en los que la silla ocupa todo el paso. Junto al acceso hay un restaurante del que no tenemos información verificada.
Momento 2
Luz, agua y verde
De la cueva partimos hacia Pedreguer, al Jardín de l’Albarda. ¡Qué lugar tan espectacular, tan digno de ver! Posee varios estanques y fuentes con peces, zonas de umbría con una vegetación espectacular, una villa imponente y un invernadero de cuento cuya cascada hace que los pensamientos se disuelvan en su sonido.
Miguel Ángel: «Lo más espectacular fue la zona de la villa con la piscina. Mientras la recorría no pude evitar sumergirme en mis pensamientos y evadirme de la realidad unos minutos. Me dio por pensar cómo sería mi vida en un lugar como aquel, despertando cada día rodeado de tanta belleza y serenidad.»
Accesibilidad
Hay dos plazas PMR en la misma entrada, con aparcamiento delante y detrás. La entrada es totalmente accesible, por rampa desde donde dejas el vehículo. La taquilla está nada más entrar y allí te dan un mapa con la ruta accesible para PMR. Hay baños accesibles.
El firme es sencillo de transitar. Solo hay una zona muy pequeña de paso con piedras algo más gruesas; se nota con la silla, pero no supone ningún problema.
El rincón de los autores

La visión de Silvia
Esta fue una ruta con dos momentos totalmente distintos que no dejaron más hueco a mi asombro. Ambos cargados de historia, pero tan diferentes y bellos entre sí: el primero lleno de sombra y roca; el segundo, de luz y verde.

La visión de Miguel
La cueva fue una experiencia muy diferente. Nunca antes había podido sentir el peso de la montaña sobre mi cabeza, y no es fácil encontrar un sitio así al que puedas entrar con la silla de ruedas. Fue muy especial. Al llegar al Jardín de l'Albarda, por momentos parecía que me transportaba a la Toscana. Me hizo recordar mi viaje por Italia del verano anterior.
Un último consejo antes de arrancar
Ya tenéis los datos verificados, el mapa y nuestra ruta. Ahora os toca a vosotros coger la carretera del mar y desviaros un poco, hasta sentir el peso de la montaña sobre vuestra cabeza y dejaros llevar por el verde del jardín. Recordad ir sin prisa y con los sentidos despiertos.
Nos vemos en la próxima.
